- Le atribuyen instigación, asociación para delinquir, daños a la propiedad e incendio
- El dirigente opositor deberá cumplir en el penal militar de Ramo Verde.
- Prometió a su mujer Lilian Tintori: "Tranquila, esto no va a durar tanto tiempo"
- Henrique Capriles: 'La Justicia en nuestra Venezuela está podrida'
- Corina Machado: 'Este régimen criminal condena a un inocente sin una sola prueba'
- Su abogado ha anunciado que recurrirán la sentencia 'en los próximos días'
Dos horas cuarenta y tres minutos habló ayer el dirigente opositor venezolano, Leopoldo López, durante la última de las 72 sesiones del juicio en su contra. Lo entregó todo, fue enérgico, firme, irreverente, y casi nunca bajó la voz. Logró exponer una conclusión impecable, en la que aseveró que sus palabras no causaron la violencia tras la marcha opositora del 12 de febrero de 2014. "La causa de la violencia fue el asesinato del estudiante Bassil Da Costa", aseveró. Pero su exposición no bastó para que sus hijos, Manuela y Leopoldo, lo recibieran en su casa con la pancarta que le pintaron en la mañana, y en la que decía: "Libertad para papi".

